La transformación de una asociación en cooperativa es un procedimiento que se regula por la ley de destino, es decir, por la Ley General de Cooperativas. Siendo así, es necesario realizar la siguiente pregunta ¿Cuáles son las razones por las que una asociación debe transformarse en cooperativa? Las razones deben ser la evidencia de las ventajas de las que gozarán los socios, así como la misma entidad, en comparación con el modelo de asociación.
La siguiente lista es una reflexión sobre las razones por las que una asociación debe transformarse en cooperativa y se basa en nuestra experiencia trabajando con ambos modelos de gestión a nivel de productores agropecuarios, por lo que es una lista que está sujeta a comentarios y preguntas por parte de nuestros lectores
Primera Razón: La cooperativa es el vehículo idóneo para realizar la actividad empresarial.
La asociación y la cooperativa son modelos de gestión enfocados en el beneficio social, sin embargo, la cooperativa además del beneficio social de los socios, también incluye el beneficio económico directo. Ambos modelos asociativos tienen como objeto social, que las organizaciones se orientan por perseguir fines no lucrativos. Sin embargo, la cooperativa tiene como finalidad y objeto la realización de la actividad empresarial a favor de sus socios, en comparación con la asociación que no lo tiene. Para lograr este cometido, la cooperativa adopta la estructura organizacional conformada por los órganos directivos (Consejo de Administración), de apoyo (Consejo de Vigilancia y Comité de Educación) y ejecutivos (La Gerencia General, con todo el soporte operativo). Como ejemplo, se tiene el servicio de asesoría que hemos brindado recientemente a la Asociación de Productores de Tara del Norte, a fin de que se transforme en Cooperativa Agraria, ya que a través de la cooperativa cada productor de tara, unido a los otros productores, de manera articulada y con gestión empresarial, basándose en los actos cooperativos, venderá su producción de tara, los que se produce en sus predios y de los que tiene la autorización administrativa para el aprovechamiento forestal y obtendrá las ganancias necesarias; por lo que la cooperativa agraria en este caso se convierte en el medio idóneo que les permite a los productores unir sus esfuerzos y también su capital para realizar la actividad empresarial, que de manera separada no la realizarían. Segunda razón: Lo que aporten los socios como capital social, seguirá siendo de los socios y cuando se retiren podrán recuperar su capital. De allí que, una razón para que la asociación se transforme en cooperativa, desde el punto de vista tributario, es el carácter amplio de la exoneración del impuesto a la renta que alcanza a las cooperativas, claro siempre y cuando desarrollen actos cooperativos con gestión empresarial; entre tanto que en las asociaciones la exoneración del impuesto a la renta sólo alcanza a las asociaciones que cumplen determinados fines y a las que la ley de manera expresa ha optado por determinarles la exoneración del impuesto a la renta. Por ejemplo: Una asociación de productores no se encuentra exonerada del impuesto a la renta, por cuanto se trata de una asociación que realiza actividad comercial, diferente a las enunciadas por la ley y que gozan de exoneración del impuesto a la renta, a saber que tienen como fines los de carácter cultural, político, educativo, entre otros de carácter eminentemente social.
Cuarta Razón: La cooperativa es un mecanismo que facilita la búsqueda del desarrollo económico sostenible.
La sostenibilidad de la cooperativa se sustenta en las 3 razones anteriormente expuestas, pero además la cooperativa permite empoderar al socio, haciéndolo partícipe de una estructura organizacional con carácter empresarial, es decir, el socio se integra a la dinámica empresarial a través de los actos cooperativos, realizando actividades económicas que con gestión empresarial permiten mejorar los ingresos económicos de los socios y el empleo digno de sus familias.
La cooperativa se constituye con la finalidad de que los socios realicen actividad empresarial y de esta manera contribuir al desarrollo económico, por ello, es de suma importancia, que a través de las cooperativas se fomente la cooperación y la ayuda mutua, la incorporación de la ciencia y la tecnología y que con gestión empresarial contribuya con la dinamización y mejora sostenible de los espacios rurales y urbanos.
Entendida así la quinta razón para transformar una asociación a cooperativa, son diversos los actores involucrados en la promoción del cooperativismo; así las instituciones públicas, por ejemplo los órganos de gobierno subnacional (gobiernos locales y regionales), como entidades promotoras del desarrollo económico, llamadas a contribuir con el apoyo a la producción y la promoción económica, deben fortalecer y facilitar el crecimiento del cooperativismo, generando condiciones de base, con la infraestructura productiva necesaria que requieran las actividades económicas que realiza una cooperativa agraria. Otras entidades como las privadas (empresas de las localidades), deben servir como modelos para la implementación de la gestión empresarial a nivel de las cooperativas.
